Hay encuentros donde el fuego se convierte en un idioma común. Este 2026, Argentina fue escenario de uno de ellos: Brasa y Botella – Festival de Carnes, un gran encuentro gastronómico que reunió a asadores, parrilleros, cocineros, productores, bodegas, emprendedores y amantes de la buena mesa alrededor de una pasión compartida: la cocina al fuego.
El festival se realizó los días 15 y 16 de agosto en Pueblo General Belgrano, departamento de Gualeguaychú, Entre Ríos, una localidad ubicada a pocos kilómetros de Gualeguaychú. El evento buscó posicionarse como un nuevo referente del turismo gastronómico de la región, combinando gastronomía, cultura, producción y tradición.
Uno de sus grandes protagonistas fue la Copa Latinoamericana de Asadores, que llegó por primera vez a Entre Ríos con equipos de distintos países de Latinoamérica. Perú, Uruguay, Brasil y Chile estuvieron representados en una competencia donde el dominio del fuego, la técnica y el respeto por cada producto fueron fundamentales.
La competencia puso a prueba diferentes técnicas de cocción, entre ellas la preparación de cordero a la estaca, pollo y propuestas de cocina vegetariana, mientras que la Copa Argentina de Asadores tuvo como protagonista al tradicional costillar a la estaca. Más allá de la competencia, el festival también contó con cocina en vivo, degustaciones, vinos regionales, productores, emprendedores y actividades para toda la familia.
Para llegar a este escenario, el equipo de Parrillas Premium Perú se preparó durante semanas, afinando técnicas, tiempos de cocción y manejo del fuego para representar al Perú en una competencia internacional que reunió a algunos de los grandes exponentes de la parrilla latinoamericana.
Esta participación también fue posible gracias al respaldo de dos marcas peruanas que comparten nuestra pasión por hacer las cosas bien: La Roka Carbón y La Sociedad del Pan, auspiciadores que acompañaron al equipo en esta experiencia internacional.
Desde Parrillas Premium Perú, celebramos haber llevado nuestra pasión por el fuego más allá de nuestras fronteras y haber compartido escenario con grandes representantes de la cultura parrillera latinoamericana.
Porque la parrilla también es identidad.
Y cuando el fuego nos une, el sabor peruano llega mucho más lejos.